Xpectations - Desvaríos musicales

martes, 29 de diciembre de 2009

La primera década perdida


Vayamos por partes. Esta es una década perdida si, pero solo en el marco que abarcan las listas, premios y demás farándula que nos venden como música. En el terreno estrictamente puro todo sigue su curso, los buenos músicos se reproducen como esporas y cada día que pasa, en el mundo entero, intentan salir a flote. La diferencia es que ahora la mayoría se muere de hambre, cuando en 1978, por poner un ejem, la situación era opuesta.

Todo empezó a finales de los 90, pero fue a principios del nuevo milenio cuando la cosa maduró, las discográficas apostaban por putas (que no prostitutas) y por maricones (que no homosexuales) para relanzar su maltrecha economía. Pero no contaban con internet, un depredador con el que no supieron aliarse en su momento y que ahora, viendose en el precipicio, intentan sobrevivir a sus ataques como pueden.

Luego están los grandes clásicos. Gente que triunfo en el pasado haciendo historia pero que en el presente no hacen más que cantar/tocar sus grandes éxitos para el regocijo de todos los frikazos (entre los que yo me incluyo). No les culpo de nada. Se lo pueden permitir. Pero cuando estos falten que veremos, ¿a Destiny Child (en su enésimo regreso) mover el trasero en el 2025 mientras cantan "Say My Name"? Para eso ya tenemos a la Ciccone dando el coñazo en el presente...

sábado, 5 de diciembre de 2009

El Lobby de la SGAE


¿Que pasaría si hubiese un grupo de presión (ahora denominado lobby) que luchase contra el hambre en el mundo, o contra el racismo? No nos referimos a Medicos Sin Fronteras o a Greenpeace, por poner un ejemplo, sino a grupos de verdad, capaces de influir desde la sombra, y como quien no quiere la cosa, a los hombres más poderosos del mundo.

La Sociedad General de Autores Españoles (SGAE) es un buen ejemplo de ello. Los tipos que la dirigen no organizan ni manifestaciones ni actos superfluos de cara a la galería, no se encadenan a la puerta del ministerio de turno. Esa gente lucha donde se ganan las batallas: en los despachos. Presionan y presionan hasta conseguir lo que ansían sus socios capitalistas. Hacen que el gobierno de turno, ya sea de izquierdas o de derechas, saque leyes favorables a sus intereses y que desgraciadamente en este caso, van en contra de la gente de a pie.

No descubro América si digo que esto es por dinero. Es normal. Pero me desanima ver que el ser humano sólo se organiza (muy bien por cierto) cuando ve el signo del € pasear por delante de sus ojos. La realidad es muy triste pero no pierdo la esperanza. Algún día las cosas cambiarán...

Jodida SGAE...